Bien, tenemos nuestro Mac, que una vez desembalado y tras cuatro conexiones, ya arranca, ¿Fácil verdad? Pues ahora viene lo demás
En el momento de instalar Windows, dos opciones me parecieron las más válidas:
- Bootcamp, que tiene como ventaja el soporte oficial de Apple
- Parallels, un sistema de virtualización que cada vez esta más desarrollado (pero aún no lo suficiente)
Luego también existen dos posibilidades sobre donde instalar Windows:
- En una partición del disco duro del iMac
- En otro disco duro (en este caso USB)
En los próximos post, iré explicando cada una de las opciones escogidas así como los procedimientos seguidos paso a paso.
Comentar que tras 5 instalaciones limpias de Windows en dos dias consecutivos, todavía no he podido encontrar mi solución ideal, quizás con Leopard...
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